martes, 26 de diciembre de 2017

Intervención socieducativa desde una mirada didáctica.

En esta entrada abordaremos cómo la mirada desde la didáctica, compaginadas con otras puede ayudar a mejorar los procesos educativos.
No hace mucho que la didáctica es aceptada por profesionales como una disciplina que puede aportar conocimientos útiles para ayudar a mejorar la intervención socioeducativa. En la actualidad conciben el conocimiento didáctico como algo necesario para la educación social.
La didáctica puede y debe contribuir al desarrollo de una serie de competencias de los educadores sociales:
  • Capacidad de análisis y de síntesis para comprender y valorar el contexto, el colectivo y el conjunto de procesos educativos. 
  • Conocer los supuestos y fundamentos teóricos de la intervención socioeducativa y sus ámbitos de actuación.
  • Compromiso con la identidad, desarrollo y ética profesional para mejorar el proceso educativo.
  • Organización y planificación para desarrollar los procesos educativos. 
  • Diseñar, aplicar programas y estrategias de intervención en los diferentes ámbitos de trabajo.
  • Conocer la teoría y la metodología para la evaluación en la intervención socioeducativa. 
  • Resolución de problemas y tomas de decisiones.
  • Capacidad crítica y autocrítica para examinar y enjuiciar las actividades institucionales, compromisos asumidos, procesos educativos iniciados y el desarrollo profesional.
  • Autonomía para en el aprendizaje para orientar el estudio y el desarrollo profesional. 
Los conocimientos didácticos no pueden aportar una validez universal de los conocimientos pero si recursos para analizar las situaciones y los problemas educativos y orientar sobre posibilidades de acción. También son útiles para la planificación de la intervención socioeducativa y para el análisis de la práctica. 

En cuanto a la planificación debe entenderse como un plan de acción que requerirá irse adaptando a la práctica. Se trata de  pensar en proyectos socioeducativos en los que se contemplan acciones, tiempos y espacios y personas para facilitar los procesos de regulación de la acción. Esta planificación tiene tres fases:

  1. El diagnóstico o evaluación inicial:  es un elemento clave y es una etapa muy compleja. 
  • Podemos destacar dos enfoques:
  • El enfoque descriptivo o normativo, en el que se parte del concepto de que las necesidades son algo existentes y que hay que encontrar. Pretende que el análisis sea lo más creíble posible.
  • El enfoque participativo o democrático, en el que se considera que la necesidad es un constructo complejo y que las personas afectadas son las que tienen la capacidad para identificar y priorizar sus necesidades. El profesional asesora y acompaña en el proceso.
  A partir de las conclusiones del diagnóstico se acuerda un modelo educativo en el que se definen los ejes  básicos sobre los que se sustentará la intervención. 

 2. El plan de acción: la metodología e dicho plan es la siguiente:
  • Idea de proceso.
  • Idea de negociación, 
  • Idea de trabajo a partir de las potencialidades.
  • Idea de aproximación sistemática.
  • Idea de flexibilidad y adaptabilidad. 
Una idea muy importante es la evaluación, la cual en muchos proyectos no se completa adecuadamente. Hay que preguntarse "quién" quiere que la evaluación se realice, "por qué" razones y "quién" quiere la información y "por qué" razones. 

 3.La secuencia educativa.  Esta fase puede dividirse en tres: inicial (cuando comienza la intervención), desarrollo (de comprensión, ejercitación...de los distintos contenidos) y cierre de la secuencia (síntesis y estructuración de los aprendizajes)

Para poder ver la imagen con mayor calidad podéis pinchar en ella para ampliarla. 


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